
Rev. Fac. Agron. (LUZ). 1998, 15: 319-329
Obtención de antisuero contra el virus del mosaico sureño de la
caraota mediante una metodología sencilla1
Obtainment of antiserum against bean southern mosaic virus through a
simple methodology
Recibido el 27-10-1997lAceptado el
20-04-1998
1. Parte del Trabajo Especial de Grado presentado por el primer autor para optar al
Título de Ingeniero Agrónomo en la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de
Venezuela.
2. Dirigir correspondencia a: Prof. Mario José Garrido, Universidad Central de Venezuela,
Facultad de Agronomía, Instituto de Botánica Agrícola, Sección de Fitopatología,
Apartado 4579, Maracay 2101-A, Venezuela.
Y. Patiño y M. J. Garrido2
Resumen
Hojas de caraota (50 g) infectadas con el virus fueron sometidas a
procesos de homogeneización en una licuadora con 100 mL de buffer fosfato de potasio
(BFP) 0,1 M; pH 7,5 y 1% de sulfito de sodio durante 5 min y filtración a través de
gasa. El filtrado fue clarificado mediante adición de igual volumen de cloroformo/butanol
(1:1), se emulsionó por 10 min y se centrifugó a 12.000 g por 15 min. El
sobrenadante fue ajustado a una concentración de 0,125 M de cloruro de sodio y 6% de
polietilenglicol 6000, se agitó durante 15 min y se dejó en reposo por igual tiempo.
Seguidamente fue centrifugado a 12.000 g por 15 min, el sedimento resuspendido en 2
mL de BFP 0,001 M, pH 7,5 durante 30 min, y centrifugado a 12.000 g por 15 min. El
sobrenadante (virus parcialmente purificado: VPP) fue utilizado para inmunizar un conejo,
aplicándole cinco inyecciones intramusculares de 2 mL c/u (1 mL de VPP + 1 mL de
adyuvante incompleto de Freund) cada seis días. El antisuero obtenido presentó un
título de 1/1.024 en pruebas de doble difusión en agar (PDDA) y reaccionó levemente
contra proteína de planta sana. Para eliminar los anticuerpos no específicos el
antisuero fue absorbido con proteínas de planta sana. Posteriormente fue mezclado en
proporción 1:1 con glicerol para su conservación. El antisuero absorbido permitió
detectar fácilmente al virus en muestras procedentes del campo mediante PDDA. La
obtención de antisuero mediante esta metodología puede ser de gran ayuda en el
diagnóstico y estudios epidemiológicos de este virus, particularmente en laboratorios de
escasos recursos.
Palabras claves: Virus, purificación, antisuero, caraota, Phaseolus vulgaris.
Abstract
Bean leaves (50 g) infected with the virus were submitted to processes
of homogeneization in a blender with 100 mL of potassium phosphate buffer (PPB) 0.1 M, pH
7.5 containig 1% sodium sulfite for 5 min, and filtration through cheesecloth. The
filtered was clarified by adding an equal volume of chloroform : butanol (1:1) and
emulsified for 10 min. The emulsion was centrifuged at 12,000 g for 15 min. The
supernatant was adjusted to a final concentration of 0.125 M sodium chloride and 6%
polyethylene-glicol 6000, was agitated during 15 min and was let in rest by equal time.
Subsequently, it was centrifuged to 12,000 g by 15 min and the pellet was
resuspended in 2 mL of PPB 0.001 M, pH 7.5 for 30 min; afterwards it was centrifuged to
12,000 g by 15 min and the supernatant (partially purified virus: PPV) was used to
immunize a rabbit. It received five injections of 2 mL each (1 mL of PPV + 1 mL of
incomplete adjuvant) at 6-day intervals. The antiserum obtained had a titer of 1/1,024 in
agar double diffusion tests (ADDT), and reacted mildly against sap of healthy plant. To
eliminate the non-specific antibodies the antiserum was absorbed with proteins of healthy
plant. Thereinafter it was mixed in proportion 1:1 with glycerol for its conservation. The
antiserum absorbed permitted to detect easily to the virus in samples originating from the
field through ADDT. The obtainment of antiserum through this methodology can be of great
help in the diagnosis and epidemiological studies of this virus, particularly in
laboratories of scarce resource countries.
Key words: Virus, purification, antiserum, bean, Phaseolus vulgaris.
Introducción
La caraota (Phaseolus vulgaris L.) es la leguminosa de mayor
importancia destinada al consumo directo de la población en Venezuela. Este cultivo es
afectado por numerosos patógenos, entre los cuales los virus revisten especial interés
debido a las pérdidas que ocasionan y porque el control químico de los mismos es
generalmente ineficaz (9).
Más de cuarenta virus han sido reportados infectando a la caraota, de
los cuales el virus del mosaico sureño de la caraota (bean southern mosaic virus: BSMV)
es uno de los más diseminados mundialmente. Esta virosis puede causar pérdidas
considerables en el rendimiento (más del 50%), debido a la reducción del número y peso
de la semilla producida por las plantas de caraota infectadas (9). En Venezuela es poca la
información existente sobre este virus y su incidencia se ha incrementado notablemente en
los últimos años, particularmente en el estado Aragua (8, 12).
Una vía rápida y segura de identificar los virus de plantas es a
través de pruebas serológicas. Sin embargo, para este tipo de prueba se requieren
antisueros específicos, y para producirlos se necesitan insumos y equipos de costo
elevado (15). Esta situación ha obligado, en la mayoría de los casos, a que en nuestro
país deban importarse antisueros a un precio alto, lo cual dificulta los trabajos de
diagnóstico y epidemiológicos, no sólo en caraota, sino también en otros cultivos. Lo
anterior se debe, fundamentalmente, a la escasez de laboratorios de virología dotados de
los equipos y materiales requeridos para este tipo de trabajo.
En Venezuela se han realizado algunas investigaciones dirigidas a la
obtención de antisueros mediante esquemas sencillos de purificación con resultados muy
halagadores (1, 11, 14).
Estos protocolos, desarrollados para algunos virus de interés en el
país, podrían ser utilizados en laboratorios con limitaciones de equipos, no sólo en
Venezuela, sino también en otros países con limitaciones económicas o en vías de
desarrollo.
En atención a lo antes expuesto, y en vista de la importancia que
tiene la caraota en nuestro país, se consideró de interés realizar esta investigación,
cuyo objetivo fue obtener antisuero contra el BSMV mediante la implementación de una
metodología sencilla de purificación.
Materiales y métodos
Fuente de virus y mantenimiento de plantas. Como fuente del
virus fueron utilizadas plantas de caraota cv Tacarigua infectadas mecánicamente con un
aislado identificado previamente como BSMV raza B (BSMV-B) (12).
Las semillas fueron sembradas en una mezcla estéril de suelo y arena,
en proporción 3:1 (v/v), respectivamente, contenida en materos plásticos de 1 L de
capacidad (4-5 semillas/matero). Las plantas se inocularon mecánicamente (10) a los 7-8
días de edad y se mantuvieron en un umbráculo libre de insectos, a 26-28 ºC y 65-70%
HR, donde fueron regadas diariamente, cada 15 días fertilizadas con una solución de una
fórmula completa (16-16-08; 2-3 g/L) y como medida preventiva adicional se efectuaron
aplicaciones semanales (1/2 dosis comercial) de insecticida (Anthio), acaricida (Omite) y
fungicida (Polyram-Combi), permitiendo mantenerlas en un estado óptimo de crecimiento.
Purificación parcial del virus. Para purificar parcialmente al
BSMV-B se siguió el procedimiento descrito en la figura 1. Este protocolo está basado en
la metodología de Christie et al. (5) para concentrar partículas virales, con
algunas modificaciones de los autores. La siguiente descripción agrega algunas
particularidades del procedimiento: las plantas fueron cosechadas a los 19-21 días
después de la inoculación mecánica (10), momento para el cual evidenciaban síntomas
característicos de la infección viral; sus hojas más jóvenes fueron cortadas finamente
y congeladas a -15 ºC hasta su utilización (2-3 días después de la cosecha).
Las hojas eran trituradas en una licuadora en presencia del buffer, en
una relación 1:2 (p/v), durante 5 min.
En el transcurso de la purificación se utilizó una centrifuga Sorvall
RCL-B con un rotor SS-34. Todo el proceso se realizó a una temperatura de 2-4 ºC y no se
hicieron ajustes de pH.
Pruebas de infectividad. Fueron realizadas con las siguientes
fracciones de la purificación: a) sobrenadante descartado después de la precipitación
con polietilenglicol; b) último sedimento descartado; y c) suspensión parcialmente
purificada (figura 1). Cada una de estas fracciones fue inoculada mecánicamente en
plantas jóvenes (7-8 días de edad) de Phaseolus lunatus L. cv Henderson Bush, en
el cual el BSMV-B induce lesiones locales necróticas (13). También fueron inoculadas
plantas de P. vulgaris cv Tacarigua, la cual manifiesta síntomas típicos de
mosaico ante la infección con este virus (8).
Figura 1. Esquema de purificación parcial del BSMV-B.
Obtención del antisuero. Para obtener el antisuero contra el
BSMV-B se inmunizó un conejo de la raza Nueva Zelanda de 52 días de edad. Previo a la
inmunización se obtuvo el suero normal, con la finalidad de constatar que el conejo a
inmunizar no presentaba anticuerpos contra el BSMV-B. Además este tipo de suero es
utilizado en las pruebas serológicas como control.
a) Suero normal. Para obtener el suero normal, al conejo se le
afeitó la oreja derecha, se le desinfectó con alcohol etílico al 70%, se le dilataron
las venas con xilol y se le aplicó vaselina para evitar que la sangre se dispersara en el
borde de la oreja. El corte se realizó en la vena marginal, próxima a la base de la
oreja, permitiendo que la sangre goteara hacia tubos de vidrio estériles. Seguidamente la
sangre colectada se dejó durante 3 h bajo condiciones de laboratorio. Al cabo de ese
tiempo se separaron cuidadosamente los coágulos de las paredes de los tubos utilizando
una varilla de vidrio estéril; los tubos fueron colocados en un refrigerador a 4 ºC
hasta el día siguiente (3, 15).
El suero fue separado de los coágulos y centrifugado a 3000 g durante 15 min. Por cada mililitro de suero normal se le agregó una gota de azida de
sodio al 1% como preservativo y se guardó congelado a -15 ºC hasta su utilización (3).
b) Inmunización del conejo y tratamiento del antisuero. A los
tres días después de la extracción de la sangre para obtener el suero normal se inició
el proceso de inmunización. Al conejo se le suministraron cinco inyecciones
intramusculares que contenían 1 mL de suspensión viral + 1 mL de adyuvante incompleto de
Freund a intervalos de seis días (3,15). La mezcla de antígeno y adyuvante se efectuó
minutos antes de cada inyección.
La extracción de la sangre se realizó de la siguiente manera: a) Un
sangrado preliminar para conocer si el animal había producido anticuerpos suficientes;
éste se efectuó cuatro días después de la tercera inyección. Se siguió el
procedimiento descrito en la obtención del suero normal. b) El sangrado propiamente dicho
se efectuó a los 11 días después de la última inyección, mediante punción cardíaca
(3). En ambos casos la sangre fue tratada en la forma descrita para la obtención del
suero normal.
Al suero normal y al antisuero obtenido contra el BSMV-B se les
determinó el título a través de pruebas serológicas de doble difusión en agar (2).
Para ello se hizo reaccionar diferentes diluciones de los sueros con diferentes diluciones
de los antígenos, y se determinó la máxima dilución del antisuero capaz de detectar su
homólogo (15).
c) Absorción o saturación del antisuero. Para absorber o
saturar el antisuero se preparó una suspensión de proteínas de planta sana, macerando
hojas jóvenes de plantas de caraota (19-21 después de la siembra) en un mortero frío y
estéril, sin adición de otras sustancias; el extracto era filtrado a través de gasa y
centrifugado a 3.000 g por 15 min. A partir del sobrenadante fueron preparadas
varias diluciones (1/2, ... 1/16) con buffer fosfato de potasio 0,001 M, 0,85% NaCl, pH
7,5; cada una de ellas fue mezclada con igual volumen de antisuero (0,2 mL) y mantenidas a
4 ºC durante 12 h. Luego, las diluciones fueron centrifugadas a 3.000 g por 15 min
para eliminar precipitados. Cada dilución se probó contra proteína de planta sana a
través de pruebas de doble difusión en agar, con el fin de determinar la dilución más
alta capaz de absorber todos los anticuerpos contra este tipo de proteínas presentes en
el antisuero. Una vez absorbido el antisuero, fue mezclado con glicerol en proporción 1:1
(v/v) y almacenado a -15 ºC.
Serología. Se utilizó el método de doble difusión en agar o
de Ouchterlony (2). El medio de inmunodifusión consistió de 0,8% de agar purificado,
0,85% de cloruro de sodio y 0,1% de azida de sodio en agua destilada. Una vez preparado el
medio, 12-15 mL eran vertidos en cada caja de Petri plástica de 100 mm x 15 mm. Los
huecos realizados en el gel medían 5 mm de diámetro y estaban equidistantes entre si,
separados 5 mm de un hueco central de igual medida (2).
Cuando se utilizó material vege-tal infectado como antígeno, las
hojas jóvenes de plantas de caraota (19-21 días después de inoculadas) fueron maceradas
en un mortero frío y estéril, sin agregar buffer, y el extracto era filtrado a través
de gasa y centrifugado a 3.000 g por 15 min. El sobrenadante era utilizado en las
pruebas. El testigo era obtenido de igual forma, pero a partir de plantas sanas.
Microscopía electrónica. Para corroborar la forma y tamaño de
las partículas virales, así como para comprobar la concentración viral en la
suspensión parcialmente purificada, se procedió de la siguiente manera: sobre una
rejilla de cobre cubierta con una película muy delgada de nitrocelulosa (colodión) y
carbón evaporado se colocó una gota de suspensión viral diluida y se dejó durante 1
min. Luego, se eliminó el exceso de líquido de la rejilla con un papel filtro, se
coloreó con una gota de acetato de uranilo y después de 2 min se eliminó el exceso de
colorante con un papel filtro. Una vez seca la rejilla, aproximadamente a los 15 min, se
observó al microscopio electrónico de transmisión (5, 10).
Resultados y discusión
En plantas de caraota `Tacarigua' el virus se multiplicó
eficientemente, lo cual se evidenció en las preparaciones a partir de la suspensión
parcialmente purificada observadas al microscopio electrónico. Una alta concentración de
partículas isométricas de 28-30 nm de diámetro, características del BSMV (9, 13),
fueron observadas en todos los preparados realizados con material de las diferentes
purificaciones (figura 2).
El procedimiento implementado para purificar parcialmente al BSMV-B
permitió alcanzar los resultados esperados. Aunque no se determinó el rendimiento viral
a partir del tejido vegetal, los resultados de las pruebas de infectividad evidenciaron
que después del proceso de precipitación con polietilenglicol (PEG) la cantidad de
partículas virales que permanecieron en el sobrenadante descartado fueron escasas. Sin
embargo, después de resuspender el sedimento obtenido y centrifugar, aún persistía en
el nuevo sedimento que se descarta cierta cantidad de viriones (cuadro 1). Probablemente
esto ocurre por restos de PEG que quedan en el sedimento resuspendido y que hace que
precipiten nuevamente algunas partículas al centrifugar. Esto no afectó
considerablemente el rendimiento final, ya que en la suspensión parcialmente purificada
se observó una alta concentración de partículas virales, lo cual fue evidenciado a
través del microscopio electrónico (figura 2) y las pruebas de infectividad (cuadro 1).
Figura 2. Partículas del BSMV-B observadas al microscopio
electrónico a partir de una suspensión parcialmente purificada diluida 1:3. La barra
representa 100 nm.
Cuadro 1. Pruebas de infectividad sobre Phaseolus lunatus cv
Henderson Bush de algunas fracciones de la purificación parcial.1
| Fracción |
Reacción2 |
| Sobrenadante descartado después de la precipitación con polietilenglicol |
+ |
| Ultimo sedimento descartado |
++ |
| Suspensión parcialmente purificada |
+++ |
1Evaluación realizada a los cuatro días después de la
inoculación mecánica. Fueron inoculadas tres plantas con cada fracción.
2+ = 1 a 2 lesiones locales necróticas(LLN)/hoja; ++ = 3 a
8 LLN/hoja. +++ = más de 9 LLN/hoja.
Estos resultados coinciden con lo citado por Christie et al.(5),
quienes lograron aumentar el número de partículas observables en el microscopio
electrónico mediante un protocolo sencillo de concentración para diferentes virus. La
metodología desarrollada en este estudio logró ese objetivo, aparentemente en mayor
cuantía, lo cual es de gran interés para la obtención de antisuero. Por otra parte, es
importante destacar que durante el proceso de purificación las partículas virales no
perdieron su infectividad, ya que las fracciones evaluadas indujeron síntomas
característicos de la enfermedad sobre P. lunatus cv Henderson Bush (lesiones
locales necróticas) y P. vulgaris cv Tacarigua (mosaico).
El título del suero normal fue cero, lo que evidencia que el conejo no
presentaba anticuerpos contra un patógeno homólogo. En pruebas de doble difusión en
agar se observó una banda de precipitación muy evidente entre el antígeno viral
(BSMV-B) y su antisuero. Sin embargo, también se observó una banda muy tenue con
proteína de planta sana (figura 3), lo que demuestra que la purificación del BSMV-B no
fue total, quedando algún remanente de proteína vegetal. Este resultado era de
esperarse, ya que se utilizó un protocolo sencillo de «purificación». Otros
investigadores (1, 11, 14, 15) también han obtenido resultados similares con otros virus,
recurriendo a la absorción del antisuero para eliminar los anticuerpos no específicos
contra el virus.
El título del antisuero para el primer y segundo sangrado fue de
1:1024. Es decir, que tres inyecciones eran suficientes para obtener un suero con el mismo
título. Esto es debido en gran parte a que el BSMV es altamente inmunogénico (13) y la
concentración de partículas en cada inyección era alta (1 mL de suspensión viral
parcialmente purificada). Como el antisuero obtenido no fue completamente específico, fue
necesario absorberlo o saturarlo con proteína de planta sana. Con una dilución de 1:4 de
la proteína de planta sana obtenida (utilizando el antisuero como diluente) se logró
precipitar todos los anticuerpos no específicos, observándose únicamente la formación
de banda de precipitación correspondiente al antígeno viral y sus anticuerpos, sin
reacción simultánea con la proteína vegetal (figura 3). Después de la absorción del
antisuero el título fue de 1:512.
La reacción del antisuero absorbido sin diluir fue positiva (banda de
precipitación bien visible), tanto con las suspensiones virales parcialmente purificadas,
como con savia de plantas infectadas. Sin embargo, en este último caso las bandas fueron
ligeramente más tenues, debido a que la concentración viral era considerablemente menor
con respecto a las suspensiones parcialmente purificadas (figura 3).
El antisuero absorbido permitió detectar fácilmente al BSMV-B en
muestras procedentes del campo (plantas jóvenes y viejas) mediante pruebas serológicas
de doble difusión en agar. Este tipo de prueba permite detectar a este virus con bastante
precisión, debido a que no está relacionado serológicamente con otros miembros del
grupo sobemovirus, ni con otros virus pertenecientes a otros grupos. No obstante, todas
las razas del BSMV están relacionadas serológicamente entre sí (13). Por otra parte,
sería interesante probar el antisuero obtenido a través de otras técnicas serológicas
más sensibles, como ELISA, ya que el título del mismo es relativamente alto y se
utilizaría menos antisuero.
Figura 3. Prueba de doble difusión en agar utilizando antisuero (S)
contra el BSMV-B: sin absorber (izquierda) y absorbido (derecha). Los huecos periféricos
contenían virus parcialmente purificado (a) y savia de plantas de caraota: sanas (b) e
infectadas con BSMB-B (c).
Algunos investigadores (4, 6, 7) han obtenido antisueros contra el BSMV
con títulos de 1:512, determinados mediante pruebas de doble difusión en agar. Estos
sueros han sido obtenidos mediante metodologías que hacen uso de equipos especializados
de alto costo, las cuales han tenido como base la precipitación de las proteínas
mediante el uso de ultracentrífugas. Sin embargo, en esta investigación, con una
metodología sencilla y sobre la base de la precipitación de las proteínas con
polietilenglicol, se ha obtenido un antisuero con igual título, lo cual es de gran
interés en nuestras condiciones. Por otra parte, sería importante evaluar este protocolo
para otros virus de características similares y estudiar la posibilidad de obtener
antisueros.
En conclusión, los resultados obtenidos en este trabajo coinciden con
lo logrado por Alagares et al. (1), Ochoa y Trujillo (11) y Trujillo et al. (14);
es decir, se pueden obtener antisueros contra algunos virus de plantas mediante técnicas
simples y en laboratorios modestos. En tal sentido, la obtención de antisuero contra el
BSMV-B mediante una metodología sencilla puede ser de gran ayuda en el diagnóstico y
estudios sobre la epidemiología de este virus, particularmente en laboratorios o países
que confronten problemas económicos para la obtención de materiales y equipos.
Agradecimientos
Los autores desean expresar su gratitud al Dr. E. Debrot, Lic. M.
Alfaro y Tecn. F. Centeno (Fonaiap-Ceniap, Laboratorio de Virología Vegetal, Maracay) por
su valiosa ayuda en la parte de microscopía electrónica. Igualmente, a la profesora L.
Fariñas (UCV, Fac. Agronomía, Laboratorio de Enzimología, Maracay), por permitir el uso
de algunos equipos y materiales.
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